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‘Sus Mentes Estaban Llenas De María’ El Programa Extraescolar Devuelve La Normalidad

Dec 27, 2017

Continúa el esfuerzo puertorriqueño de avanzar desde la respuesta hasta la recuperación, luego del Huracán María. Para algunos, el agua y la electricidad aún son esquivas. Y eso hace más difícil el regreso a la normalidad, especialmente para los niños.

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El programa extraescolar está diseñado para iniciar cuando la escuela termine. El programa, que no tiene un nombre formal, es organizado por voluntarios y la organización sin fines de lucro Salvemos a los Niños (Save the Children). En un territorio que todavía carece de servicios básicos en algunos lugares, el acceso a Facebook y a videos de YouTube son de baja prioridad. Pero los chicos necesitan algo que hacer.

La escuela volvió a comenzar a mediados de noviembre en la ciudad de montaña Orocovis, dos meses después de que pasara María. Incluso ahora el edificio de la escuela no tiene electricidad, así que el día termina a las 12:30 p.m.

Pero un día de la semana pasada 51 niños se quedaron por más. Antes de repartirse para las actividades, comenzaron con canciones que los pusieron en movimiento, practicando cuál es su derecha y su izquierda y sonriendo. Los padres dicen que la oportunidad extraescolar es un lugar seguro donde enviar a sus hijos.  Les da tiempo a los adultos para trabajar y para tratar de lidiar con el estrés diario de vivir sin los servicios básicos. Ese estrés también a afecta a los niños.

Wanda Medina, una profesora de ciencias en Orocovis, dijo que decidió utilizar la situación como un momento para aprender en su salón. Les planteó una pregunta a sus estudiantes: "La naturaleza se ha visto afectada y el ser humano se ha afectado. ¿Cuál se repondrá más rápidamente?

Todos dijeron que la naturaleza. Los niños hablaban desde su propia observación. Le dijeron que a los árboles ya les han crecido hojas nuevas. Sin embargo, sus familias y amigos, perdieron cosas que no pueden recuperar, como las cosas valiosas que sus padres les habían dado. Tres de los estudiantes de Medina perdieron sus casas completas.

El padre y voluntario Giovanni Caballero Fuentes tuvo más suerte. Su familia no perdió su casa, pero los chicos vieron la tormenta directamente desde la azotea de sus vecinos. Él dice que espera que pronto olviden el sonido del viento y la lluvia y que aprendan a lidiar con la vida sin electricidad, sin agua y sin tecnología.

"De vuelta a lo básico", dijo Caballero Fuentes. Él y sus chicos juegan juegos de mesa y buscan otras formas de distraerse. Aun así, su hija de 10 años de edad, Nadjah, dijo que está feliz de estar en el programa extraescolar.

"Porque es muy divertido", dijo.

El nieto de Luis Santiago, Janiel, participa en el programa. Santiago dice que su nieto con frecuencia se queda con él porque su hija tiene dos trabajos. Él es un profesor de primaria jubilado y sabe cuán importante es la rutina para los chicos.

"Es un poco difícil, sabes, tener normalidad", dijo Santiago". "No vamos al cine, no vamos a los lugares que podíamos ir antes. Pero antes era grandioso. Pero ahora es muy difícil".

Eugenio Soto Santiago enseña durante el día y lidera algunas de las actividades extraescolares. Dijo que muchos de sus estudiantes pensaban que su isla nunca sería la misma después del Huracán María. Sin embargo, pequeños fragmentos de vida regular van reapareciendo.

"Aun cuando no tenemos electricidad y que a veces no tenemos agua, están regresando a eso... Esta es nuestra nueva normalidad", dijo Soto Santiago. "Y son capaces de manejarlo".

Esta historia es parte de “The Island Next Door,” el proyecto de información de WNPR sobre Puerto Rico y Connecticut, después del Huracán María.